VIERNES, 30 DE OCTUBRE DE 2026
De una Real Despedida a un Atentamente.
Un estudio histórico comparativo sobre la evolución y fórmulas de cierre en la documentación oficial
Lcda. Andrea Quintero
Dirección Estadal del Poder Popular del Archivo General del Estado Mérida
En el amplio universo de los documentos de la época colonial, existen características esenciales para poder ser identificados, contienen una fórmula utilizada dependiendo a quien iba dirigido el documento, en un texto anterior abordamos del preámbulo de un documento de tipología testamentaria, en esta oportunidad, analizaremos una cualidad peculiar de los documentos coloniales: La Despedida.
Hoy en día los documentos sean oficiales o no, terminan con un:
“Sin otro particular por el momento, quedo a la espera de su amable respuesta”
“Atentamente”
Podríamos decir que es una fórmula de cortesía convencional o institucional, Sin embargo ¿te has imaginado como hacían las despedidas en un documento de 1806, sigue leyendo y aquí te lo cuento?
En documentos de la época de la colonia se utilizaban fórmulas extremadamente largas, rígidas y cargadas de un profundo carácter religioso, jerárquico y de sumisión al Rey o a las autoridades locales. Este nivel de despedidas tan elaboradas respondían a las estrictas normas de la diplomática y la escribanía de la época, reguladas por leyes como la Pragmática de Cortesías de 1586 impuesta por Felipe II.
Entre las variantes más comunes empleadas por los escribanos destacan:
Acrónimos y siglas barrocas: para no escribir párrafos enteros, como por ejemplo:
B.LM o B.S.M = “Besa Las Manos” o “Besa Sus Manos”. Era una cortesía estándar de un inferior a un superior.
B.L.P = “Besa Los Pies”. Se reservaba estrictamente para dirigirse a las más altas autoridades eclesiásticas.
Q.B.S.M = “Que Besa Sus Manos”
S.S.S = “Su Seguro Servidor” o “Su Más Seguro Servidor”.
Fórmulas de bendición y amparo divino (Matiz Religioso): El estado y la iglesia católica estaban indisolublemente unidos, por lo tanto casi todo documento oficial civil terminaba invocando la protección de Dios sobre el destinatario, como por ejemplo:
D.G.V.M.M.A = “Dios Guarde a Vuestra Merced Muchos Años”.
Un caso ilustrativo para este estudio comparativo lo ofrece un folio manuscrito redactado por el escribano Marcos Barelaste. En él se observa una caligrafía con una letra procesal, con transición muy clara a la letra itálica y una fórmula de cierre donde encontramos:
La línea de invocación religiosa y deseo de salud:
“Dios g. a Vmd. m. a.”
Transcripción paleográfica: “Dios guarde a Vuestra Merced muchos años”
Análisis: es la clásica fórmula de amparo divino obligatoria de la época, condensada mediante abreviaturas con tildes de suspensión (las líneas curvas sobre g Vmd y m.a)
El bloque de cortesía y sumisión (Las siglas barrocas): formula de respeto jerárquico.
B.L.m de Vmd. su at.to seg.ro serv.or
Transcripción paleográfica: “Besa la mano de Vuestra Merced su atento seguro servidor”
Análisis: Se observa el uso de B.L.M (Besa la mano). Y el escribano coloca abreviaturas complejas para ahorrar espacio en el papel.
El contraste con la modernidad resulta indudable, mientras Marcos Barela requería de dos líneas completas de sumisión religiosa y física, más una rúbrica monumental, hoy en día cerramos el mismo oficio con un directo e impersonal “Atentamente”, seguido de un nombre en tipografía digital.
Este análisis
comparativo aclara que las fórmulas entre
los cierres documentales de la época colonial y los de la actualidad, no son
meros adornos tipográficos, sino el reflejo vivo de las estructuras sociales y
políticas de cada tiempo. Mientras en la colonia se materializaba la profunda
jerarquía, la sumisión y el carácter sagrado del poder monárquico, el oficio
actual responde a una realidad radicalmente distinta. En definitiva, recorrer
el camino desde aquellas extensas despedidas hasta la simplificación
administrativa actual es presenciar, a través de las huellas del archivo, el
tránsito histórico de los propios súbditos hacia la ciudadanía moderna.
Fuente: Expediente sobre el camino nuevo para el puerto de Santa María desde el pueblo de Lagunillas hasta la tierra Llana. .Mérida, 6 de Febrero de 1806. Asuntos Diversos. Tomo. LI. FF. 233 - 248v. Dirección Estadal del Poder Popular del Archivo General del Estado Mérida.