lunes, 7 de septiembre de 2026

Trazos Coloniales: Trazo claro, hacienda vendida:Cuando los escribanos dejaron de escribir como médicos para vender haciendas

 Trazo claro, hacienda vendida:
cuando los escribanos dejaron de escribir como médicos para vender haciendas


Lcda. Andrea Quintero
Dirección Estadal del Poder Popular del  Archivo General del Estado Mérida

El Archivo General del Estado Mérida, se encuentra posicionado como uno de los repositorios documentales de la época colonial, con más importancia y cuidado del país, en el Fondo Protocolos, prevalece una tipología recurrente que, aun en la actualidad funcionan para efectos legales, como los actos de ventas, dentro de nuestro archivo se custodian registros sobre casas, terrenos, animales, esclavos, materiales para construcción y la agricultura, entre otros; sin embargo, en esta ocasión abordaremos  la venta de una hacienda en Mucupiche.

El Documento fechado el 24 de diciembre de 1831, del cual se solicitó su transcripción como copia fiel y exacta del documento original,  con la finalidad de constatar  que la posesión pertenece a un terreno privado y no al Estado. Este caso evidencia claramente el  objetivo principal que tiene un documento que se guarda en el archivo. Como es bien sabido, los archivos en Venezuela se rigen por la Ley de Archivos Nacionales (2022) publicada en Gaceta Oficial N° 6.714 Extraordinaria, estas entidades se  encargan de que el documento sobreviva físicamente en el tiempo protegiendo su integridad, por otra parte  son el Código Civil y el Código de Procedimiento Civil los que determinan como se utiliza la documentación resguardada para ganar o defender un caso en un juzgado.

Por lo tanto, en este escenario donde volvemos a entrar al ruedo, dependiendo mayormente de la dificultad de la grafía que está contenida en el documento, en este caso, nos encontramos con una tipología de letra que en la paleografía, la llamamos: Letra Itálica o Humanística. Este estilo gráfico surgido en Italia en el siglo XV, sustituyó  las complejas y angulosas grafías góticas y procesales, revolucionando la escritura europea por su rapidez de ejecución y alta legibilidad, comenzando a sustituir la complejidad de la letra cortesana y procesal, consolidándose plenamente en el siglo XVII y XVIII en Hispanoamérica.

 La letra itálica se convirtió posteriormente en la escritura oficial del nuevo orden republicano y civil,  utilizada por notarías, tribunales y escribanos públicos por su estandarización y legibilidad.

En este manuscrito de 1831,  nos encontramos con una letra con inclinación pronunciada a la derecha, resultado del movimiento natural y rápido de la muñeca, su continuidad es la clave para entender la letra cursiva del latín currere, "correr". La pluma "corre" sobre el papel sin despegarse, se recuperan las formas armónicas y redondeadas de las minúsculas, simplificando las letras góticas se elimina la complejidad geométrica, los trazos innecesarios y las distorsiones que hacían de la letra gótica un estilo lento de escribir y difícil de leer, se le devuelve  a la letra sus curvas originales.

Asimismo,  una de las transformaciones más esenciales en la historia de la escritura con la aparición de la letra itálica o humanística  fue la reducción de abreviaturas, siendo una característica primordial de las escrituras de tipo procesal y cortesana,  utilizadas para ahorrar el costoso pergamino o ganar espacio, el exceso de abreviaturas convertía los textos en “criptogramas”, para los humanistas del siglo XV eran textos oscuros e inaccesibles, por lo tanto la letra itálica se aplicó con un criterio de limpieza y desarrollo completo de palabras.

Finalmente este texto manuscrito se consolida como un contrato de bienes raíces de la época, tal como es la venta de la Hacienda de Macupiche, el 24 de Diciembre de 1831, el uso de la itálica respondía a dos necesidades jurídicas esenciales: seguridad y claridad legal. La precisión de la escritura humanística evitaba malentendidos en la descripción de linderos, hectáreas, precios y nombres de los otorgantes, reduciendo así  los pleitos territoriales.

Fuente: Compraventa. Carta de venta de Manuel Rodríguez a Juan Bautista Álvarez de Silva de parte de la hacienda de Mucupiche. Mérida, 24 de diciembre de 1831.  Protocolos. Tomo. CIV FF. 98v-100r. Dirección Estadal del Poder Popular del Archivo General del Estado Mérida.

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