A la muerte del general Juan
Vicente Gómez el 17 de diciembre de 1935, le sucede en el poder el general
Eleazar López Contreras, quien para el momento se desempeñaba como Ministro de
Guerra y Marina. El 18 de diciembre de ese mismo año, López Contreras asume el
gobierno provisional hasta el 19 de abril de 1936, cuando se celebraron nuevas elecciones
presidenciales, resultando ganador para el período presidencial 1936 -1941. Al
asumir el poder, López Contreras tuvo que enfrentar inmediatamente los retos de
dos corrientes, una que clamaba la vuelta al viejo sistema dictatorial y otra
que esperaba por cambios renovadores, particularmente en lo económico, político
y social. Las organizaciones sindicales fueron las primeras en llamar a una
huelga general, donde exigían mejoras salariales, seguridad industrial, así
como la mejora y construcción de viviendas para los obreros.
Es así como el presidente tuvo
que lidiar con un pueblo que reclamaba libertades democráticas y menos
represión. Ante las constantes protestas violentas y sangrientas en varias
regiones del país, así como saqueos a las propiedades de Gómez en Valencia y Caracas,
el gobierno pide “calma y cordura” a los manifestantes, quienes se negaron a dejar
las calles; en consecuencia, el presidente se vio obligado a suspender las
garantías el 5 de enero del año 1936, prohibiendo las protestas, la propaganda
de carácter comunista, las manifestaciones, las huelgas y los discursos en las
plazas públicas. Igualmente prohibió publicaciones de prensa quedando de esta
manera la información sujeta a la censura A la muerte del general Juan Vicente
Gómez el 17 de diciembre de 1935, le sucede en el poder el general Eleazar
López Contreras, quien para el momento se desempeñaba como Ministro de Guerra y
Marina. El 18 de diciembre de ese mismo año, López Contreras asume el gobierno
provisional hasta el 19 de abril de 1936, cuando se celebraron nuevas elecciones
presidenciales, resultando ganador para el período presidencial 1936 -1941.
Al asumir el poder, López
Contreras tuvo que enfrentar inmediatamente los retos de dos corrientes, una
que clamaba la vuelta al viejo sistema dictatorial y otra que esperaba por
cambios renovadores, particularmente en lo económico, político y social. Las organizaciones
sindicales fueron las primeras en llamar a una huelga general, donde exigían mejoras
salariales, seguridad industrial, así como la mejora y construcción de viviendas
para los obreros…
